Tuesday, 16 July, 2024

CARTA ABIERTA A LOS SENADORES ARGENTINOS


Nunca pensé escribir sobre un tema tan polémico, como el “aumento salarial”, que se asignaron los senadores de nuestro país, Argentina. No es mi fuerte la política, pero si lo hago como ciudadana, por la indignación e impotencia que causa este tipo de situaciones que incomodan a diario. Todas producto de la clase dirigente que nos está, no sólo empobreciendo, sino sentir que nos invaden con sus privilegios, no merecidos y su atropello a toda una sociedad. Leo e investigo a diario, para nutrirme y entender tanta hipocresía y falta de sentido común. Pero, lo que contiene este artículo, es más que nada bronca de ver cómo se enriquecen a costa del pueblo, sin un ápice de empatía por los padecen hambre, miseria y desolación. En un período en que el país enfrenta desafíos relevantes, es crucial que nuestras decisiones reflejen las necesidades urgentes de una sociedad que reclama a gritos el cambio prometido. Recientemente, los políticos del Senado de la Nación Argentina han decidido implementar un aumento que, si bien puede justificarse en el contexto legislativo, parece ignorar las realidades cotidianas de la mayoría de los argentinos.

Argentina rica por dónde se la mire, es difícil comprender cómo, en un país donde niños inocentes sufren el flagelo del hambre, donde los jubilados luchan por mantener una vida digna con pensiones que apenas alcanzan, y donde hay tantas otras prioridades que requieren atención urgente, se puede priorizar un incremento que parece desproporcionado frente a estas realidades. O acaso, ¿señores senadores desconocen los apremios de los argentinos? Por si se olvidaron, se lo mencionamos: la educación y los recortes presupuestarios, la seguridad nacional, provincial y regional, la economía, la falta de trabajo y la salud pública, la justicia con su respectiva transparencia, la ciencia y la tecnología. Y por no ser menos, la obra pública. Me remito en especial, por ser mendocina, la que se empezó hace meses en la provincia de Mendoza, en la Ruta Panamericana conocida como la Ruta Provincial 82, un proyecto de envergadura y del que se encuentra paralizado sin miras a ser terminado en tiempo y forma. Donde los únicos perjudicados son los transeúntes que a diario sufren los inconvenientes que sus dirigentes ocasionaron, sin necesidad alguna, cuando la obra podría haber sido más sencilla y menos costosa. Nos preguntamos a diario ¿dónde están los recursos para su terminación como lo prometieron?

Cámara de Senadores, sin ellos nos ahorraríamos muchos millones

Señores senadores, no les molesta dormir con cargo de conciencia, no le amerita mejor tomar otra postura para alivianar esta descarada decisión salarial. No sería mejor considerar lo siguiente: – Reflexionar antes las acciones: Consideren el impacto en la sociedad antes de aceptar un aumento. Las decisiones deben estar guiadas por la empatía. – Sean transparentes: Publiquen los criterios y las razones detrás de cada ajuste salarial, permitiendo así que los ciudadanos comprendan y se involucren en el debate. – Solidaridad ante la crisis: En tiempos en que muchos enfrentan retos económicos, es importante ser un ejemplo de solidaridad renunciando a ciertos privilegios. – Establecer prioridades: Es imperativo que cada peso invertido se alinee con las necesidades críticas del país, tales como combatir el hambre y la pobreza. – Compromiso con los jóvenes: Reflexionen sobre las futuras generaciones y cómo sus decisiones influirán en el legado que dejarán. – Diálogo para todos: Es importante mantener un canal de comunicación con la población, atendiendo y tomando en cuenta sus inquietudes y sugerencias. – Igualdad y Justicia: Es esencial buscar siempre la equidad en la distribución de los recursos estatales, garantizando que todos tengan acceso a iguales oportunidades. – Responsabilidad Fiscal: Actúen como custodios responsables de los fondos públicos, teniendo presente que cada centavo deriva del trabajo de los ciudadanos. – Dignidad y lealtad ante todo: Permita que la integridad sea el pilar de su servicio público, descartando cualquier beneficio que no esté en consonancia con el bienestar común. – Herencia de Servicio: Dejen un legado de servicio, no de beneficio personal, recordando que la historia juzgará las acciones por su valor moral y social.

Por último, senadores, con la esperanza de que este cambio de gobierno hiciera posible el deseo de todos los argentinos, es que me atrevo a expresar lo que creo que todas las personas de bien, en cuanto a honestidad y moral, quisieran saber que en sus manos yace la oportunidad de escribir una historia de honor y servicio, no una de avaricia y olvido. Que la herencia que dejen sea digno de la confianza que el pueblo ha depositado en ustedes como los mejores referentes. No permitan que el futuro de nuestra nación sea manchado por decisiones que hoy pueden parecer insignificantes, pero que mañana serán juzgadas por su verdadero peso en la balanza de la justicia social. Ahora es el momento de manifestar que la política puede ser un faro de esperanza y no una sombra que oscurece las vidas de los menos afortunados. Sean los constructores de ese cambio. Que el eco de sus decisiones resuene no con el tintineo de las monedas, sino con el palpitar de los corazones de cada argentino que sueña con un país más justo y equitativo.

Producción periodística: Patricia Fragapane Federiconi

Gentileza: C/AI

Fotos: Pinterest

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